Lun. Ene 17th, 2022

La prestigiosa publicación Archives of Medical Science (AMS), del grupo Termedia, se ha hecho eco de la última investigación publicada por el Laboratorio del Instituto de Investigaciones Biomédicas “Alberto Sols” y Alkanatur en relación al agua alcalina y sus efectos beneficiosos en tumores e hipertensión.

Esta publicación se centra en artículos especializados firmados por jóvenes científicos de todo el planeta cuando sus investigaciones tienen una relevancia que pueda interesar no solo a la comunidad científica sino también a nivel social.

Durante mucho tiempo, al hablar de salud y de las grandes dolencias de este siglo (cáncer e hipertensión), se ha puesto el foco en la alimentación. La necesidad de seguir una dieta equilibrada y sana es, sin duda, uno de los pilares que permiten mejorar el sistema inmune y, también, prevenir ciertas dolencias. 

En el estudio se pone en relieve que el cáncer es una enfermedad compleja en la que el estado nutricional y metabólico del paciente juega un papel importante. Pero hay también un elemento añadido en la ecuación que, por desgracia, apenas ha estado estudiado y que se ha ido poniendo a prueba en el laboratorio.

El agua alcalina ha sido el eje del estudio. Evaluar, tal como plantea la doctora María Monsalve, cómo el consumo regular de cualquier agua de grifo puede afectar a la salud es complejo porque cada agua, dependiendo de la zona, tiene unas características distintas.

Durante mucho tiempo se ha debatido sobre el potencial del agua alcalina para afectar el desarrollo de tumores e hipertensión, pero había, hasta ahora, pocos estudios que se hubieran centrado en demostrar o probar los efectos, si es que los había.

En este escenario, comenzó un estudio donde “nuestro objetivo fue determinar el impacto de la ingesta diaria de agua alcalina filtrada (Alkanatur®) frente al agua del grifo, de la ciudad de Madrid, sobre el desarrollo tumoral en ratones” explica la Doctora Monsalve, al frente de un equipo que desde el Laboratorio del Instituto de Investigaciones Biomédicas “Alberto Sols” (CSIC-UAM) pusieron en marcha todo el estudio.

Para poder hacerlo, se tomaron como referencia ratones afectados de tumores que fueron expuestos, en dos grupos, al agua del grifo del propio instituto y al agua previamente filtrada gracias a las Jarras de Alkanatur para conseguir agua alcalina, respectivamente.

Después de analizar el impacto durante semanas, entre las conclusiones del equipo médico, destacaron que “la evaluación del efecto del agua alcalina en el desarrollo de tumores utilizando tres modelos de ratón complementarios, para el inicio, el desarrollo de tumores primarios y la metástasis, sugiere que la diferencia más evidente y significativa entre los animales que ingieren agua del grifo y agua alcalina se encuentra en la vasculatura. Si bien los tumores alteran la estabilidad vascular en animales que beben agua alcalina, las estructuras vasculares parecían estar mejor conservadas, con un engrosamiento reducido de la capa media, una mejor cobertura endotelial y una tortuosidad reducida, características que podrían ser la causa subyacente de la formación reducida observada de ganglios metastásicos

El agua alcalina también aventaja a la del grifo en beneficios frente a la hipertensión

Por norma general, la hipertensión también se asocia con una inflamación crónica. “El consumo de agua alcalina resultó en la reducción de los niveles de todas las citocinas probadas en ratas. el agua alcalina disminuyó significativamente la capacidad antioxidante detectable en plasma. Esta disminución fue significativa para los antioxidantes rápidos (Q1), los antioxidantes lentos (Q2) o su combinación (QT). Por tanto, el consumo de agua alcalina podría tener algunos efectos beneficiosos sobre la hipertensión que están asociados con una mejor respuesta vasodilatadora y una reducción de la inflamación” explican desde el laboratorio.

La conclusión a la que ha llegado el equipo del Laboratorio del Instituto de Investigaciones Biomédicas “Alberto Sols” es clara: “nuestro estudio no solo respalda los posibles efectos beneficiosos del uso de un sistema de filtrado de agua, sino que también destaca la urgente necesidad de estudios similares que fomenten la discusión dentro de la comunidad científica sobre qué es y qué no es importante en el agua que bebemos”.