Lun. Sep 26th, 2022

MADRID, 15 (SERVIMEDIA)

Investigadores de la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH) y del Hospital Nacional de Parapléjicos, junto a expertos de la Universidad Politécnica de Cartagena y del Hospital Universitario Central de Asturias, presentaron este jueves un interfaz cerebral que controla un exoesqueleto robótico capaz de ayudar a caminar a personas con lesión medular incompleta.

Este proyecto, bautizado con el acrónimo Walk, ha desarrollado una interfaz que registra la actividad cerebral de la persona mediante electrodos no invasivos y procesa dicha información para determinar si l­a persona está imaginando que camina.

«Cuando se detecta que la persona está pensando en caminar, se envía una orden al exoesqueleto para que se mueva y de esta forma permite a la persona caminar», explicó el director del proyecto, el catedrático de la UMH, José María Azorín.

«Frente a otras alternativas para controlar este tipo de dispositivos robóticos, como por ejemplo utilizar mandos que deben ser accionados por la propia persona, el control del exoesqueleto únicamente a partir de la actividad cerebral imita lo que ocurre de forma natural en el proceso de caminar», destacó.

Durante la fase de desarrollo de la interfaz cerebral, realizada por el ‘Brain-Machine Interface Systems Lab’ de la UMH, se llevaron a cabo pruebas con diferentes sujetos sanos, verificando que las personas eran capaces de controlar el exoesqueleto mediante la relajación e imaginación de la marcha.

Tras ello, se han realizado pruebas con varios pacientes con lesión medular incompleta del Hospital Nacional de Parapléjicos, en colaboración con el doctor Ángel Gil, Jefe del Servicio de Rehabilitación y responsable de la Unidad de Biomecánica y Ayudas Técnicas.

MOTIVACIÓN, LA CLAVE

Según el director médico del centro, Antonio Juan, «en las pruebas realizadas se ha podido verificar la efectividad de la interfaz cerebral desarrollada y cómo la motivación de los pacientes es fundamental para conseguir una modulación de su actividad neuronal».

Por último, el paciente ingresado del centro, José Manuel Núñez, al que se le ha adiestrado previamente para la realización del experimento expresó su emoción tras los resultados: «He sido capaz de mover y parar la máquina yo solo con mi pensamiento cuando me relajo pensando en mi hija, y luego hacerla moverse con el pensamiento para caminar».

Este proyecto, que finaliza este mes de septiembre, ha permitido demostrar la posibilidad de que personas con lesión medular incompleta sean capaces de utilizar su actividad cerebral para controlar un exoesqueleto robótico que les ayude a caminar.