Dom. Abr 14th, 2024

MADRID, 30 (SERVIMEDIA)

Un equipo internacional con participación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha descubierto agujeros negros supermasivos en galaxias enanas cuando el universo era mucho más joven que el actual, 6.000 millones de años después del Big Bang.

Según informó este lunes el CSIC, se trata de un hallazgo muy inusual, ya que hasta ahora solo se habían descubierto varios casos en el universo local, es decir, el universo hoy en día. El estudio se publica en la revista ‘The Astrophysical Journal Letters’.

Los agujeros negros supermasivos tienen masas de más de un millón de soles. Se cree que cada galaxia masiva contiene un agujero negro supermasivo en su centro. Por ejemplo, el que se encuentra en el centro de la Vía Láctea se llama Sagitario A y tiene una masa equivalente a unos cuatro millones de soles. Las galaxias enanas, más pequeñas y menos masivas, deberían contener agujeros negros de masa intermedia, de menos de un millón de soles.

MASA INTERMEDIA

Desde hace un par de décadas, se han localizado cientos de agujeros negros de masa intermedia en galaxias enanas del universo local gracias a su núcleo galáctico activo (AGN, por su sigla en inglés), ya que la materia alrededor de los agujeros negros emite radiación cuando estos están activos.

En este estudio se presenta una muestra de siete galaxias enanas más lejanas que la mayoría de los casos estudiados, entre 10.000 y 6.000 millones de años después del Big Bang.

En este sentido, la investigadora del Instituto de Ciencias del Espacio (ICE-CSIC) y del Instituto de Estudios Espaciales de Cataluña (IEEC) y que lidera este trabajo, Mar Mezcua, apuntó que «lo sorprendente es que su masa es consistente con la de agujeros negros supermasivos, ya que son 10 millones y 100 millones de veces la masa del Sol».

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Se cree que las galaxias masivas y sus agujeros negros supermavisos crecen en tándem, coevolucionan. Por este motivo, este nuevo hallazgo apunta a que los agujeros negros han crecido más rápido que sus galaxias anfitrionas. El equipo investigador plantea la hipótesis de que, con el tiempo, estas galaxias crecerán hasta que su masa encaje con la del agujero negro que albergan.

Sin embargo, la astrónoma reconoció que «este hallazgo tiene implicaciones en nuestra comprensión del crecimiento de los agujeros negros supermasivos, como es el caso del agujero negro en el centro de la Vía Láctea».