Mié. Nov 30th, 2022

– Supone cuatro décimas menos respecto a la anterior estimación

– Mejora en cinco décimas la estimación de paro

MADRID, 10 (SERVIMEDIA)

El Banco de España redujo este viernes al 4,1% su previsión de crecimiento para la economía española en 2022, lo que supone una rebaja de cuatro décimas respecto a su anterior estimación, realizada en abril.

Así se refleja en las proyecciones macroeconómicas de la economía española para el periodo 2022-2024 actualizadas en el informe trimestral publicado este viernes por el Banco de España, que prevé un crecimiento del 2,8% en 2023 y del 2,6% en 2024.

El informe señala que «el inicio de la guerra en Ucrania abrió un período de enorme incertidumbre, que, tres meses y medio más tarde, continúa sin disiparse». En consecuencia, subraya que «se han intensificado en los últimos meses las presiones inflacionistas y se han mantenido las alteraciones en las cadenas de suministros globales», lo que está «limitando el dinamismo de la actividad mundial y ensombreciendo sus perspectivas futuras».

El director de economía y estadística del Banco de España, Ángel Gavilán, explicó que, además de la guerra, otra razón para rebajar la previsión de crecimiento para 2022 es el menor crecimiento de lo previsto en el primer trimestre del año como consecuencia de los efectos de la variante de covid-19 ómicron y la huelga del transporte.

De cara al segundo trimestre del año, el Banco de España espera un avance del 0,4%, una décima más que en su anterior previsión, gracias a la aceleración en el avance de la actividad, debido a la relajación de las restricciones por la pandemia.

Así, Gavilán afirmó que la previsión es de «una senda de recuperación sólida» y «robusta» a partir de la segunda mitad del año, recuperando en el tercer trimestre de 2023 los niveles de actividad anteriores a la pandemia.

Entre las bases de dicho crecimiento, Gavilán explicó que la mayor parte se deberá a la recuperación del turismo y de la inversión, así como el aumento del consumo privado. Concretamente, en lo que respecta al turismo, el Banco de España espera que en el verano de 2023 se recupere el nivel de turismo anterior a la pandemia.

Por el contrario, entre los riesgos que podrían suponer un menor crecimiento, además de la persistencia de la guerra en Ucrania y la alta inflación, el Banco de España apuntó a la posible persistencia de los cuellos de botella en la cadena de suministros y el endurecimiento de las condiciones financieras derivadas de la incipiente subida de los tipos de interés.

INFLACIÓN

En lo que respecta a la inflación, el Banco de España prevé que, en términos de media anual, se sitúe en el 7,2% en 2022, dos décimas menos respecto a su estimación de abril, debido al efecto del mecanismo ibérico para limitar el precio del gas en la producción de electricidad. A este respecto, el organismo calcula que la conocida como ‘excepción ibérica’ supondrá una rebaja de cinco décimas en la inflación, pero parte de esa bajada se ve contrarrestada por una mayor inflación subyacente.

Cabe señalar que las estimaciones realizadas no incluyen la prórroga hasta septiembre -anunciada por el Gobierno a principios de junio- de las medidas aprobadas para contrarrestar los efectos de la guerra, en particular la bonificación a los carburantes, sino que están realizadas sobre el supuesto de que la medida finalizaría a finales de junio. Según los cálculos del organismo, la prórroga de dichas medidas hasta septiembre supondría una tasa de inflación general en 2022 unas tres décimas inferior a la del escenario central, mientras que este efecto se revertiría en su totalidad en 2023.

De la misma manera, las estimaciones realizadas por el Banco de España tampoco recogen el anuncio realizado esta semana por Argelia de romper sus relaciones con España, algo que, teniendo en cuenta que España importa alrededor del 30% del gas que consume a este país, podría afectar tanto en el crecimiento económico como en la inflación.

Para 2023, el Banco de España estima que la inflación baje al 2,6%, lo que supone una revisión al alza en seis décimas respecto a la estimación que el Banco de España hizo en abril, debido a la reversión del mecanismo para limitar el precio del gas, aprobado hasta mayo de 2023, y por una mayor persistencia esperada de las alzas de precios no energéticos. En cuanto a 2024, la estimación es que baje al 1,8%.

El organismo apuntó que «la guerra ha exacerbado las tensiones inflacionistas que ya afectaban previamente a los mercados de materias primas». Asimismo, indicó que «se está produciendo una cierta traslación de las alzas de los precios energéticos y de los alimentos a otros componentes de los precios de consumo».

En este sentido, advirtió que «un hipotético mayor grado de traslación de los aumentos de precios y costes recientes al resto de precios de la economía y a los salarios supone una fuente adicional de riesgo de elevada relevancia».

DÉFICIT Y DEUDA

En cuanto a las finanzas públicas, el Banco de España reduce en cuatro décimas su estimación del déficit, que sitúa en el 4,6% en el PIB para 2022 (frente al 5% previsto en abril y al 5% que prevé el Gobierno), para reducirse al 4,5% en 2023 (5,2% en abril) y 4,2% en 2024 (4,7% en abril).

Sobre la mejora en las previsiones relativas a este indicador, Gavilán explicó que se debe al mejor comportamiento y «fortaleza» de la recaudación, por lo que el Banco de España prevé «un mayor dinamismo» de los ingresos públicos a lo largo del horizonte, hasta el punto de prever un menor déficit que el esperado por el Gobierno.

Por su parte, la deuda pública se situaría en el 114,9% del PIB en 2022, lo que supone un aumento de 2,3 puntos respecto al 112,6% estimado en abril. Posteriormente, bajaría al 113,2% en 2023 (112,6% en la previsión de abril) y al 112,5% en 2024 (113,5% previsto en abril).

EMPLEO

En matera de empleo, el informe del Banco de España resalta que en abril y mayo «se ha mantenido la fortaleza de la creación de empleo», mientras que Gavilán destacó «el buen desempeño» del mercado laboral, con «un dinamismo muy elevado, teniendo en cuenta, además, que hemos superado ampliamente los niveles anteriores a la pandemia».

Así, la previsión del Banco de España es que la tasa de paro baje al 13% en 2022, lo que supone un dato cinco décimas mejor respecto al 13,5% que el organismo preveía en abril, para posteriormente bajar al 12,8% en 2023 (13,2% en abril) y 12,7% en 2024 (12,8%) en 2024.