Sáb. Nov 27th, 2021

El Consejo General de Enfermería (CGE) reclamó este martes, en el marco de la Semana Mundial de Concienciación sobre el Uso de los Antimicrobianos, un mayor papel de la profesión en la lucha contra la resistencia a los antibióticos.

Según datos del Plan Nacional frente a la Resistencia a los Antibióticos (PRAN), entre 2014 y 2020 el consumo nacional de antibióticos descendió un 32,4% en salud humana y un 56,7% en sanidad animal. Sin embargo, y pese a este descenso, cada año mueren en España unas 4.000 personas a consecuencia de infecciones resistentes, cuatro veces más que los fallecidos en accidentes de tráfico.

Tal y como explica la Organización Mundial de la Salud, los antimicrobianos, incluidos los antibióticos, los antivirales, los antifúngicos y los antiparasitarios, son medicamentos utilizados para tratar las infecciones en los seres humanos, los animales y el medioambiente.

En todo el mundo, las bacterias, los virus, los hongos y los parásitos están cambiando y empiezan a no responder a los medicamentos utilizados actualmente para tratar las infecciones que causan. Esta resistencia a los antimicrobianos surge de forma natural, normalmente a través de cambios genéticos. Sin embargo, el uso excesivo y el mal uso de los antimicrobianos han acelerado el desarrollo de la resistencia a estos tratamientos.

Esto hace que las infecciones sean más difíciles de tratar, lo que aumenta el riesgo de propagación de enfermedades graves y la muerte. Así, por ejemplo, las infecciones bacterianas resistentes a los antibióticos podrían hacer que procedimientos vitales como los trasplantes de órganos, las prótesis articulares, la atención al cáncer y el cuidado de los bebés prematuros fueran demasiado peligrosos de realizar.

José Luis Cobos, vicepresidente tercero del CGE, sostuvo que “la labor que realizan las enfermeras en cualquier ámbito asistencial en el seguimiento de los tratamientos antibióticos, en su uso racional, fomentando la adherencia, evitando que los pacientes dejen a medias los tratamientos o alargándolos sin indicación, es de suma importancia para reducir el riesgo de selección y diseminación de resistencia a los antibióticos”.

Para la presidenta fundadora de Asociación Española de Enfermería de Prevención y Control de Infecciones (EEPyCI), Inmaculada Fernández, “la enfermera también es imprescindible en el cuidado seguro: hablamos de higiene de manos, de descontaminación de superficies, de todo lo relacionado con las precauciones a adoptar para evitar la transmisión de infecciones”.

Servimedia