Mar. Ago 9th, 2022

Calor extremo, zonas con más humedad por las piscinas, el goteo de un aire acondicionado, basura que fermenta antes en los contenedores… Son muchos los puntos que permiten, precisamente en verano, que proliferen una serie de plagas contra las que no queda otra opción que actuar.

¿Cómo? En primer lugar, identificando cuál sería el principal riesgo y, tal como explican desde JADC & LLOP, aplicando el tratamiento necesario para cada caso.

Porque, ¿cuáles son las plagas más habituales en estos meses?

  1. Chinches: aunque suelen a algo muy antiguo, cada vez es más habitual encontrarse este tipo de insecto en hoteles, hostales y colchones. Son las maletas los que les sirven de transporte y de ahí que sean de fácil proliferación.
  2. Hormigas: es el momento en el que van llevando hasta su hormiguero las reservas para cuando llegue el frío. Con el riego de jardines y con los restos en la calle, es muy habitual ver columnas de ellas trabajando.
  3. Moscas y mosquitos: el verano es su momento más álgido. Aunque se dice que su vida no es demasiado larga, su reproducción puede acabar siendo un verdadero problema.
  4. Cucarachas: con el calor y la basura descomponiéndose más rápido, las cucarachas están en pleno momento en nuestro país. De hecho, es una de las plagas que hay que combatir durante todo el año, sobre todo, en Madrid, Valencia y Cataluña.
  5. Roedores: precisamente por lo mismo, por la suciedad en las calles y el calor, los roedores hacen su agosto en pleno verano.

“Contamos con un gran equipo humano de profesionales cualificados y en constante formación capaces de adaptar su trabajo a este tipo de medidas asegurando cumplir el mismo objetivo: eliminar cualquier tipo de plaga en el menor tiempo posible. Nuestro servicio es de alta calidad, desde el diagnóstico del problema hasta la finalización del tratamiento” comentan, explicando que tienen servicios no solo de desinsectación sino también de desratización y desinfección.

Se trata de planificar los tratamientos y hacerlos habituales para poder prevenir la proliferación de plagas. Es mucho más fácil prevenir que luego tener que lamentar.