Jue. May 26th, 2022

Si hay una alternativa que el covid ha puesto en relieve ya desde 2020 ha sido la necesidad de cuidar mucho la salud familiar. En este sentido, pese a que el aire libre en verano es el gran aliado para rebajar las cifras de contagio, es cierto que muchas familias que disponían de terreno o parcelas han optado por la privatización del ocio construyéndose su propia piscina y, así, evitando tener que compartir espacio público con gente que no conocen.

«Si en 2020 el boom de las piscinas temporales fue el que marcó el verano, ya desde 2021 y, sobre todo en el caso de los previsores, en invierno, es cuando más se contratan los proyectos para particulares» explican desde empresas especializadas.

La construcción de piscinas en Barcelona, por ejemplo, está siendo todo un descubrimiento como modelo de negocio y es por lo que muchas empresas de construcción han optado.

La climatología de la capital catalana permite alargar, además, la temporada de baño mucho más allá de los tres meses estivales, lo que ha servido a muchos para garantizar planes en familia y con amigos que permiten una seguridad muy controlada.

Pero, ¿qué tener en cuenta para lanzarse a este proyecto?

Lo primero que hay que tener en cuenta es el uso que se le va a dar. Hay muchos tipos de piscina y vasos, tantos como casi usuarios o imaginación.

No es lo mismo el deportista que quiere instalar una piscina para nadar y entrenar, incluso poniendo corrientes que le hagan esforzarse más, para lo que necesitará un vaso pequeño, que una familia que disfrute del ocio de bañarse para refrescarse y jugar.

Entre las tendencias que ya dieron que hablar en 2021, están los proyectos que permitan alargar el tiempo útil de uso de los vasos y, para ello, más allá de hacer el hueco y el tamaño o forma de piscina soñado, se busca también una estructura que la permita usar en formato cubierto en el entretiempo y, en verano, deje abierto todo el espacio.

Un lujo que se ha visto beneficiado también por el interés de muchos en salir de la ciudad y volver a zonas rurales donde las viviendas cuentan también con una parcela en la que poder disfrutar con los niños y, sobre todo, hacer una vida al aire libre.