Lun. Sep 26th, 2022

Aunque habitualmente cuando se habla de abogados, se piensa en pleitos y en ciertos problemas, lo cierto es que no siempre tiene que ser así.

El derecho inmobiliario es uno de los campos que sirven, como consejeros, mucho más allá de necesitar representación legal en los tribunales pero, ¿se sabe en qué casos acudir a ellos?

«Un abogado inmobiliario atesora ciertos conocimientos que ayudan mucho a quienes realizan transacciones inmobiliarias a hacerlas sin flecos sueltos y atendiendo siempre a la legalidad vigente. Desde la ley horizontal para poner en marcha una comunidad, pasando por la redacción de contratos de alquiler o compraventa entre particulares o incluso en las herencias, este tipo de servicio garantiza que los trámites se lleven de forma correcta y que no surjan, a posteriori, ningún problema» explican desde García Luján, un bufete de abogados en las Rozas especializados en este campo.

¿Cuáles son 5 casos en los que un abogado inmobiliario es recomendable?

El derecho inmobiliario es una rama del derecho de bienes que regularía todo lo relacionado con los usos de la propiedad privada, así como las servidumbres, usufructos, etc.

En el caso de particulares, no dejaría de ser recomendable contar con su asesoramiento cuando ocurren ciertas situaciones relacionadas con la propiedad.

  1. Contratos de compraventa: más allá de los modelos que hay en la red, cada caso y transacción tiene sus particularidades. Cuando un inmueble se pone en venta, suele firmarse, previo a la elevación de la compra ante notario, un contrato de compraventa que no estaría mal que lo redactara o validara un abogado. ¿Por qué? Por las particularidades y cláusulas que pueden incluirse en el mismo, que servirían de garantía tanto a comprador como a vendedor.
  2. Contratos de alquiler: conseguir que el contrato de alquiler, en la situación actual, proteja al dueño y al inquilino ante los impagos, subidas de precio o plazos es clave. En este caso, se extrapola también a los locales comerciales, que se rigen por condiciones diferentes y que necesitan de ciertas cláusulas que, en vista de la situación económica actual, garanticen el poder rescindirse sin perjudicar a ninguna de las partes.
  3. Tramitaciones registrales: durante mucho tiempo han sido las gestorías las que se han encargado de las tramitaciones en los distintos Registros de la Propiedad. Pero con la llegada de los fondos de inversión al sector inmobiliario, la lectura de una nota registral puede ser clave para conocer las condiciones reales del inmueble cuando la oferta es interesante. Un abogado puede hacer una lectura y guiar al comprador para evitarle problemas y sustos posteriores.
  4. Las multipropiedades fueron una de las tendencias de pasadas décadas y suponen el compartir la propiedad, en muchos casos, con personas que no se conocen. Contar con el asesoramiento, sobre todo cuando se plantea la venta, herencia o donación del derecho de uso es clave para no meter la pata y crearse problemas en este formato de aprovechamiento por turno.
  5. Interpretación de la ley horizontal en las comunidades de vecinos es clave cuando se trata de volver a retomar ciertos acuerdos a la hora de reformar, rehabilitar o incluso de plantear las mejoras como en el caso de las placas solares.