Jue. Oct 21st, 2021

Julia Felicitas Allmann (dpa) – Muchas veces la terminología se confunde cuando se habla de encefalitis y meningitis. En una encefalitis, se ve afectado todo el cerebro. En una meningitis, la capa externa que lo recubre.

Los síntomas se diferencian claramente: “En el caso de infección de la meninge, no se ve deterioro de las funciones del cerebro, como por ejemplo ateraciones de la consciencia, sino que se producen dolores de cabeza, fiebre y tortícolis. A través de esos síntomas se intenta también reconocer la enfermedad“, dice el profesor Frank Erbguth, director médico de la unidad de neurología del Policlínico de Núremberg.

Cuanto más hacia el interior ingrese la infección, explica, más se ve afectado el cerebro. Al contrario de lo que ocurre en una meningitis, los afectados por una encefalitis presentan más deficiencias en funciones cerebrales.

Trastornos del habla, parálisis, ataques epilépticos

El espectro de síntomas es amplio: “Si, por ejemplo, la infección está en el centro del habla en la mitad izquierda del cerebro, se presentan trastornos del habla”, explica Erbguth. Si se ve afectado el centro motor en la mitad derecha del cerebro, puede producirse parálisis en la pierna izquierda.

Hay muchas causas posibles para una encefalitis. Los intrusos pueden venir de afuera, por ejemplo en forma de virus, bacterias, parásitos u hongos. Los virus del Herpes o el virus TBEV que transmiten las garrapatas pueden ser los detonantes.

Un segundo gran grupo son las reacciones autoinmunes: en esos casos, se activa la defensa propia del cuerpo sin que haya un intruso. El cuerpo reacciona como ante un enemigo exterior, que no existe, describe Erbguth.

El profesor Harald Prüß trabaja en el Hospital Charité de Berlín y se especializa en encefalitis autoinmune. Menciona como ejemplo diversos detonantes para esta reacción defensiva mal dirigida del cuerpo.

“En una parte de los pacientes, la encefalitis autoinmune se debe a un tumor”, explica el jefe médico de neurología. También después de infecciones virales como una gripe o una mononucleosis puede aparecer esta enfermedad.

Cambios psíquicos como señal de alerta

Una señal de alerta de una encefalitis son cambios de carácter: “Los afectados de repente están encerrados en sí mismos”, dice el médico del Charité. Los cambios psíquicos se observan en relativamente muchos pacientes. “Algunos se deprimen, otros oyen voces o alucinan”.

También los trastornos en el habla muchas veces son una señal. A los afectados no se les ocurren ciertas palabras.

Una encefalitis puede presentarse en cualquiera. No se puede prevenir, pero sí se puede reaccionar rápidamente. En el caso de cambios psíquicos o parálisis en combinación con fiebre hay que acudir de inmediato a un médico.

Actuar rápido para salvar el cerebro

Según el neurólogo Erbguth, depende mucho del agente patógeno si se puede tratar una encefalitis causada por un detonante externo y lo explica con dos ejemplos: “Si es un virus del herpes, no se puede prevenir, pero se puede tratar efectivamente el virus”.

Por el contrario en el caso del TBEV, no se puede combatir al virus directamente, sino solo tratar los síntomas. Pero hay una vacuna contra el TBEV.

En el caso de una encefalitis autoinmune, se intenta eliminar los anticuerpos de la sangre e impedir la producción de nuevos anticuerpos a través de medicamentos.

En todos los casos, hay que reaccionar rápidamente. “En principio, vale lo mismo que para un ACV: time is brain”, dice el médico Prüß. Es decir: el tiempo es cerebro.