Lun. Jul 4th, 2022

MADRID, 25 (SERVIMEDIA)

Las personas drogodependientes son uno de los colectivos más vulnerables y con mayor prevalencia de hepatitis C (VCH). Se trata de pacientes con escaso acceso a los servicios sanitarios por las vías habituales y baja adherencia a la prevención y a los tratamientos médicos. Las Unidades de Atención al Drogodependiente en Canarias, en colaboración con los hospitales del Servicio Canario de Salud, ya están dando respuesta a estas dificultades a través de la búsqueda activa y asistencia cercana de estos pacientes. Así lo muestra el nuevo documental Rompiendo Barreras, enmarcado en el proyecto ‘G-Stories, ideas llenas de vida’, impulsado por Gilead España.

Las personas con VHC con adicciones necesitan ser atendidas con urgencia para poder alcanzar los objetivos fijados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y eliminar la hepatitis C antes del 2030.

Por ello, impulsar iniciativas de microeliminación y facilitar el acceso al diagnóstico y tratamiento temprano es fundamental y una prioridad para lograr el control y posterior eliminación de este virus, así como de otros tipos de hepatitis virales.

Según el doctor Francisco Pérez, jefe de digestivo del Hospital Universitario Nuestra Señora de la Candelaria, «el programa de atención a personas con drogadicción que tenemos activo ha conseguido grandes resultados. En tan solo seis meses conseguimos tratar y curar a los primeros 100 pacientes y en tres años son ya más de 300. En este tiempo, y a pesar de las dificultades de la pandemia covid, hemos conseguido la eliminación de la hepatitis C en las Unidades de Atención al Drogodependiente de la ciudad de Santa Cruz de Tenerife, no nos quedan pacientes infectados por Hepatitis C entre los usuarios de metadona de estos centros».

«El trabajo coordinado con los profesionales de San Miguel Adicciones ha permitido este logro: no solo hemos podido curar a los pacientes, sino que se han evitado nuevas infecciones y reinfecciones en los centros. Son pacientes que agradecen infinitamente el que alguien se haya preocupado por buscarlos, traerlos al hospital y curarlos», explicó.

El especialista insistió en la importancia de romper la barrera de las consultas tradicionales y buscar activamente al paciente para iniciar los procesos asistenciales y comenzar su tratamiento cuanto antes. «Acercar la prevención al paciente es fundamental. Una única gota de sangre, analizada en menos de 24 horas en el hospital, ha conseguido acelerar los procesos diagnósticos que se completan en el hospital en un solo día de consulta. El establecimiento de nuevos circuitos adaptados ha permitido evitar listas de espera y acercar el tratamiento, consiguiendo adherir a este colectivo. Hemos conseguido convertir más de dos años de lista de espera en un solo clic de ordenador y bajas tasas de adherencia en resultados de curación superiores al 95 %», afirmó.

Este programa de atención a poblaciones vulnerables con alta prevalencia tiene como objetivo simplificar los dos pasos esenciales para conseguir la eliminación del VHC: el proceso diagnóstico y la externalización del tratamiento. Asimismo, pretende favorecer la unión y la comunicación entre el paciente y todos los profesionales implicados en el proceso asistencial de estas enfermedades víricas. «Con este proyecto nos aseguramos de que el paciente no abandone el tratamiento y, finalmente, se cure. Los acompañamos durante todo el proceso. Se sienten atendidos, sienten que nos preocupamos por ellos. Les has ayudado a recuperar su vida y es algo que agradecen enormemente», destacó Ana La Serna, del Servicio de Farmacia de la UAD Santa Cruz de Tenerife y del centro de desintoxicación San Miguel Adicciones.

Para Luz Goretti, experta de San Miguel Adicciones y del Servicio de Farmacia UAD Laguna, «haber logrado lo que en un principio parecía imposible es muy gratificante. Hemos conseguido externalizar un tratamiento de dispensación hospitalaria y, con esto, acercarnos más a la meta de la eliminación del virus en la población drogodependiente. Con este programa, hemos conseguido identificar y atender a muchos pacientes, algo en lo que empezamos a trabajar con ilusión, pero sin certeza, pero, ahora, también tenemos la certeza de que funciona y mejora la vida de estas personas».

El centro de desintoxicación San Miguel Adicciones está acreditado por el programa ‘Hepcelentes’, impulsado por Gilead y la Sociedad Española de Directivos de la Salud (Sedisa). Esta iniciativa tiene como objetivos principales servir de guía a los centros de adicciones para mejorar la gestión de los pacientes con VHC, ayudar a la estandarización de la forma de trabajar en los mismos, fomentar la creación de circuitos que faciliten el diagnóstico de la infección, el tratamiento y seguimiento de los pacientes y la creación de mecanismos de coordinación entre los centros de adicciones y de atención primaria y las unidades hospitalarias.

Los documentales ‘G-Stories, ideas llenas de vida’, de Gilead Sciences, buscan dar a conocer historias de éxito que han ayudado a solventar retos sanitarios como el de la hepatitis C. Con esta iniciativa, la compañía pretende no solo subrayar la importancia de estos proyectos, sino también compartir estas buenas prácticas y que puedan ser adoptadas en otros sitios.