Jue. Feb 2nd, 2023

MADRID, 13 (SERVIMEDIA)

La Confederación Española de Pesca (Cepesca) mostró este martes su «sentimiento agridulce» con el resultado de los acuerdos anunciados por la UE en materia de límites pesqueros para 2023, dados los «resultados desiguales en función de las distintas pesquerías y flotas», según señaló el secretario general de la entidad, Javier Garat.

La patronal de armadores considera que a pesar del incremento de cuotas para especies como la merluza, el gallo, el rape, la caballa o el merlán en aguas del Cantábrico Noroeste y del Golfo de Cádiz, que «supone una buena noticia para las flotas beneficiadas», los resultados son «decepcionantes» para los pescadores del Mediterráneo.

A su entender, la «intransigencia» del comisario Sinkevicius ha provocado que la propuesta inicial de la Comisión Europea de recorte de un 7,5% de los días de pesca se haya mantenido prácticamente idéntica, con un 7%. Este porcentaje, para Cepesca, se traduce en que muchos barcos van a disponer de menos de 150 días para pescar a lo largo del año, teniendo en cuenta que el sector ya había reducido entorno al 30% su esfuerzo pesquero desde la entrada en vigor del Plan Plurianual puesto en marcha en 2020.

Según Garat, «los pescadores del Mediterráneo, que ya están al límite y han hecho grandes esfuerzos en los últimos tres años para revertir la situación de las poblaciones de peces, han visto cómo el comisario Sinkevicius se ha mostrado de nuevo insensible, no ha reconocido estos sacrificios y ha forzado un nuevo giro de tuerca que pone en peligro la viabilidad de muchas empresas de las cinco comunidades mediterráneas, sin esperar a conocer los resultados positivos de las medidas ya aplicadas».

Los armadores sostienen que en una pesquería multiespecífica como la del Mediterráneo es inviable alcanzar el RMS en todas las especies en 2025, tal y como contempla el reglamento, y que este objetivo debería retrasarse a 2030, más aún si se tiene en cuenta que ni siquiera se ha evaluado seriamente el impacto de las medidas ya adoptadas en el marco del Plan Plurianual, tal y como el propio Gobierno comparte.

BUEN TRABAJO DE PLANAS

A este respecto, y si bien el sector valora el «trabajo hecho en Bruselas por el ministro Planas y su equipo durante las negociaciones», lamenta que «no haya sido suficiente para salvar los intereses de la pesca española en la cuenca mediterránea frente a la «cerrazón» del comisario europeo, y que más allá de la actividad en el mar, tiene un enorme impacto social e incluso cultural en la zona».

Cepesca reconoce las mejoras conseguidas para ciertos stocks como la merluza sur y la caballa. En el caso de la merluza sur, que capturan flotas de Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco y Andalucía, la cuota para 2023 es de 9.953 toneladas, una cifra que duplica la cuota asignada para 2022.

En el caso de la caballa, que se captura en el Cantábrico, la cuota ha aumentado un 20% respecto al año anterior hasta las 29.439 toneladas. Asimismo, muestra su satisfacción por la mejora de las posibilidades de pesca en otras especies de gran interés comercial del Atlántico, como el rape, el gallo, el merlán o la bacaladilla.

Sin embargo, el sector expresa su «frustración» ante el impacto negativo que tendrá para la flota de cerco del Cantábrico Noroeste el hecho de que la escasa cuota de jurel se permita únicamente para captura accesoria y no para pesca dirigida.

Asimismo, se lamenta del perjuicio que cree que supone para la flota de arrastre que pesca cigala en el Golfo de Cádiz la reducción de su cuota en un 36%, al sumarse a la reducción de un 30% sufrida este año y al cierre a las artes de fondo de determinadas zonas para proteger los ecosistemas marinos vulnerables.