Sáb. Sep 25th, 2021

Todos nos hemos criado con el mito de las desapariciones inexplicables del Triángulo de las Bermudas. Aviones y barcos han ido alimentando la leyenda de este espacio geográfico que tiene vértices entre Florida, Costa Rica y las Islas Bermudas.

Algo ocurría en ese enclave para que nadie fuera capaz de entender qué sucedía y por qué era un punto negro para navegantes y pilotos. Hasta ahora.

Y parece que ha tenido que ser en los países nórdicos donde se consiguió la clave para la explicación. Se resume en una palabra: gas.

Un grupo de científicos noruegos de la Universidad del Ártico han descubierto que las explosiones de gas metano que sufriría este área podrían ser la clave para justificar la desaparición de más de 8000 personas en sus kilómetros cuadrados.

En el mar de Barents pudieron comprobar cómo la existencia de cráteres de más de 800 metros de diámetro provocaban explosiones cuando se activaban y ésto derivaba en el hundimiento de barcos. Y esto, extrapolado al Triángulo de las Bermudas, podría dar lugar a la explicación que tanto tiempo se llevaba esperando.

Aunque no se tendrán más datos de la investigación llevada a cabo hasta la próxima cita de la Conferencia Anual de Geociencia Europea, lo cierto es que la teoría del gas metano va ganando enteros entre la comunidad científica.

Pese a la fama, lo cierto es que esta zona tan afamada no es la más peligrosa en términos de accidentes o desapariciones, de hecho, no aparece ni entre los diez primeros lugares marinos con más incidencias. A su fama han contribuido periodistas que, desde la década de los 50, mezclaron informaciones de de desapariciones con parte de ciencia ficción (existencia de vida extraterrestre o conexiones no explicables con otros mundos) y con la mismísima existencia de la Atlántida en su fondo marino.

Lo cierto es que, pese a todo, desde la década de los 70 pocas pérdidas hay que sumar a este famoso triángulo.