Lun. Sep 26th, 2022

MADRID, 05 (SERVIMEDIA)

El 82% de la población europea apoya que las empresas no vendan productos que destruyen los bosques y un 78% considera que sus gobiernos deben prohibir aquellos que generan la deforestación.

Estos son algunos de los resultados de una encuesta realizada el pasado mes de julio en nueve países de la Unión Europea (UE) por la empresa de estudios de mercado Globescan para una amplia coalición de organizaciones de consumidores y conservacionistas, cuyos resultados publicó este lunes, coincidiendo con el Día de la Selva Amazónica, la Confederación de Consumidores y Usuarios (CECU).

La población europea cree que los agentes con más responsabilidad en la protección de los bosques son las que peor funcionan. Es el caso de las empresas, de las que el 46% de los encuestados espera que sean más responsables en la protección de aquéllos, mientras que un 64% piensa que son quienes tienen un comportamiento más negativo a la hora de evitar la deforestación.

En el caso de España, a la hora de señalar quién tiene la responsabilidad política ante esta cuestión, el 56% se decanta por las autoridades nacionales y el 50% pasa el testigo a las instituciones de la UE.

A nivel general, el 73% de los encuestados es partidario de actuar contra las empresas que fabrican o venden productos causantes de la deforestación. De hecho, un 37% dejaría de comprar productos pertenecientes a estas compañías y un 36% reduciría sus compras; mientras que un 15% trataría de convencer a su entorno para que dejaran de comprarles.

El Parlamento Europeo tiene previsto votar el próximo 13 de septiembre una ley que pretende garantizar a los consumidores que los productos que adquieren en la UE están libres de deforestación.

Preguntados por esta norma, el 81% de los encuestados apoyaron su contenido, un porcentaje bastante mayor que el que suelen concitar las leyes europeas (32%). El respaldo al texto es transversal, con independencia de opciones ideológicas y de edad, aunque quienes más entusiasmo mostraron fueron aquellas personas mayores de 45 años.

En ese sentido, muchas personas defendieron reforzar la ley más allá de la deforestación, como lo prueba que el 83% considera que debería exigir a las empresas que dejen de vender productos que destruyan otros ecosistemas críticos, como las sabanas y los humedales, el 82% cree que tendría que abarcar los que degradan y destruyen los bosques y el 81% piensa que habría de proteger los derechos territoriales de los pueblos indígenas.

Ante esta situación, el director de CECU, David Sánchez, reseñó que «la única opción para los eurodiputados y los gobiernos nacionales es apoyar una posición ambiciosa sobre esta ley para garantizar que las empresas dejen de vender productos que destruyen los bosques del mundo».

Por último, el 77% de quienes participaron en la encuesta confesaron su preocupación por la destrucción y la degradación de los bosques. Cabe recordar que Europa es el segundo mayor impulsor de la deforestación global, sólo superada por China, y que la agricultura industrial origina alrededor del 90% de la deforestación tropical, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).