Lun. Sep 26th, 2022

– Celebran los avances conseguidos y que sea fruto del diálogo social

MADRID, 22 (SERVIMEDIA)

Los sindicatos CCOO y UGT valoraron este jueves los avances que se han producido gracias a la aprobación de la Ley de trabajo a distancia, cuando se cumplen dos años de la aprobación en Consejo de Ministros del real decreto, aunque UGT apuntó a la «cultura del presentismo» y CCOO a la reticencia de algunas empresas para abonar los gastos como los principales problemas que se están produciendo en el despliegue de la normativa.

Tras una negociación entre sindicatos, CEOE y Gobierno, el Consejo de Ministros aprobó el 22 de septiembre de 2020 el Real Decreto-ley de trabajo a distancia, que se tramitó posteriormente en el Parlamento y que contó con el consenso entre el Ejecutivo y los agentes sociales.

En declaraciones a Servimedia, y coincidiendo con estos dos primeros años que se cumplen este jueves, el secretario de Estudios y Formación de CCOO, Carlos Gutiérrez, y el secretario confederal de UGT, Fernando Luján, coincidieron en poner en valor que la ‘ley de teletrabajo’ es fruto del diálogo social. Para Gutiérrez, el texto aspiraba «a ser útil en tiempos de normalidad», ya que cuando se aprobó estábamos «en plena crisis pandémica».

A su juicio, pese a que desde que la situación sanitaria ha mejorado el trabajo ha distancia se ha ido recortando, la cifra sigue siendo superior a la época prepandemia. En este sentido, un estudio publicado este jueves por Randstad Research señala que el 13,1% de los ocupados teletrabajó en 2022, de los que más de la mitad teletrabajaron de forma habitual -más de la mitad de su jornada laboral- y el 6,2% lo hizo de forma ocasional.

NIVELES LÓGICOS

No obstante, para Fernando Luján «la cifra es muy inferior a lo que debería ser, porque se ha demostrado que los trabajadores pueden ser más productivos y se favorece la conciliación» cuando se facilita la posibilidad de trabajar a distancia. «No estamos en los niveles que serían lógicos cuando se demostró que funciona, aunque se hiciera de forma obligada por la pandemia», agregó Luján.

En este sentido, el representante de UGT apuntó que el principal problema que se está dando para que se puedan desplegar todos los efectos de la Ley de trabajo a distancia es «la cultura del presentismo» que se da en las empresas españolas, con «un tamaño en su mayoría muy pequeño».

Por ello, apostó por que desde las administraciones se introduzcan incentivos para las pymes. «Confío en que si se introducen incentivos se pueda cambiar la cultura empresarial», reforzó Luján.

Por su parte, desde CCOO, Carlos Gutiérrez comentó que otra dificultad que están detectando es a la hora de que las empresas se hagan cargo de los gastos que les corresponde para compensar a los empleados por trabajar desde su domicilio. «Allí donde hay representación se cumple y se da la batalla. Donde no, queda más al arbitrio de los empresarios», lamentó.

De este modo, explicó que «la lección que se puede extraer es que es fundamental que los trabajadores promovamos elecciones sindicales» para «poder defender nuestros derechos».