Jue. Oct 21st, 2021

Andreas Landwehr (dpa) – China busca establecerse como un actor importante en la carrera global por la Internet satelital, en la que se planean instalar decenas de miles de satélites que amenazan con saturar la órbita terrestre.

Hasta ahora, entre los principales actores se destacan la empresa SpaceX, del creador de Tesla Elon Musk, con su proyecto Starlink; la firma londinense OneWeb y Amazon, con planes similares.

Pero China decidió acelerar la construcción de su propia mega red de satélites. En abril fundó la empresa China Satellite Network Group, bajo dirección estatal, que agrupa todas las actividades. Según los planes conocidos hasta el momento, se pondrán en órbita más de 20.000 satélites chinos.

Y junto a las otras decenas de miles de satélites que SpaceX, OneWeb y Amazon planean llevar al espacio para sus propios servicios de Internet, la órbita terrestre comenzará a superpoblarse.

El que llega primero se queda con el lugar, es el lema. Los críticos ya hablan de una ocupación de tierras al estilo del salvaje oeste norteamericano.

“Esta es evidentemente la situación actual”, alerta el experto en navegación espacial Jonathan McDowell, del Centro de astrofísica Harvard-Smithsonian de Cambridge, en el estado norteamericano de Massachusetts. El científico advierte de los peligros para la navegación espacial a causa de una órbita terrestre ya saturada de la denominada basura espacial.

“Pienso que en algún momento será inevitable que se produzca una gran colisión”, declaró a dpa el astrofísico.

McDowell propone la creación de un organismo para controlar el tráfico espacial internacional para reducir los riesgos. Según su opinión, también habría que limitar la cantidad de satélites que se ponen en órbita a determinadas alturas, para evitar una saturación.

Por otra parte, la contaminación lumínica podría convertirse en un problema, porque el reflejo de la luz solar en los paneles solares de los satélites genera manchas claras en el cielo que irritan a astrónomos y aficionados a la observación de las estrellas.

El experto advierte que particularmente los satélites de OneWeb, que fueron posicionados en una órbita a gran altura, a unos 1.200 kilómetros, podrían alterar el cielo nocturno natural.

“Las órbitas más bajas, a 500 kilómetros de altura, que utiliza Starlink, no son tan graves pero también podrían causarnos algunos problemas”, teme el astrofísico.

Un cohete ruso Soyus puso recientemente en órbita espacial 36 nuevos satélites para la empresa OneWeb, que coopera con Airbus, y su flota consta ahora de 218 satélites.

La red Starlink ya cuenta con más de 1.600 satélites en órbita terrestre, por lo que el pionero espacial Musk ya ha logrado ponerse por delante en la carrera.

Más rezagados lo siguen Amazon, con su proyecto Kuiper, y el Satellite Network Group de China, que al igual que SpaceX tiene la gran ventaja de poder contar con sus propios cohetes para poner en órbita los satélites.

Detrás de los planes de China se encuentra la financieramente poderosa Comisión de Control y Administración de Activos del Estado. Pese a que apenas fue creada en abril, el Satellite Network Group ya figura en el puesto 26 de las principales empresas estatales, directamente detrás de las tres gigantes de la telefonía de China.

Antes había dos programas que competían entre sí, “Hongyun” y “Xingyun”, los que ahora fueron integrados. “El país quiere concentrar sus recursos y exigir un avance más veloz”, comenta la revista económica china “Caixin”. La mega red fue elevada a la lista de “nuevos desarrollos de infraestructura”, que es promovida con ayuda del Gobierno.

China solicitó en septiembre a la Unión Internacional de Telecomunicaciones (ITU) de las Naciones Unidas el espectro para su servicio de Internet, que contará en un principio con 12.992 satélites.

“China va lento con la Internet satelital”, afirma un científico citado por “Caixin”. “Otros ya han avanzado mucho. No podemos esperar. Al fin y al cabo los recursos en la órbita y el espectro son limitados”.

¿Cuáles son las ventajas de la Internet satelital? Por un lado, explican los expertos, el servicio puede llegar a regiones remotas y zonas océanicas que no podrían conectarse de otra forma a Internet. Además de la cobertura global, se citan como ventajas las altas velocidades de banda ancha y la rapidez de instalación.

Las desventajas son los elevados tiempos de retardo, las limitaciones en el volumen de datos, las interrupciones debidas a la meteorología, los elevados costos de adquisición y la incompatibilidad para las conexiones por túnel o red privada virtual (VPN), que los internautas de China en particular utilizan para eludir la censura conocida como “Gran Firewall”.

Al final, se trata de la Internet del futuro, del control de la red y, desde la perspectiva china, precisamente del control de los contenidos.

“En la actualidad, el modelo de negocio de Internet por satélite no está maduro, pero en términos de importancia estratégica, hay que hacerlo”, dice Mi Lei, fundador de CAS Star, una incubadora de inversiones china para empresas tecnológicas, en el informe publicado por “Caixin”. “Estudiaremos el valor comercial después de construirlo”, señala.