Lun. Sep 26th, 2022

– Acusa al Gobierno regional de «malgastar» un dinero que «no tiene» para bomberos forestales, medios antiincendios ni abrir centros de salud

MADRID, 20 (SERVIMEDIA)

La vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera, descartó este martes modificar el calendario de cierre de las centrales nucleares para que se reabra la de Garoña (Burgos), que cesó en su actividad en 2017.

Ribera hizo esta consideración en el Pleno del Senado al responder a Idurre Bideguren, de EH Bildu, quien preguntó a la vicepresidenta tercera del Gobierno si veía alguna posibilidad de modificar el calendario de cierre de las nucleares y reabrir Garoña.

El vicepresidente de la Junta de Castilla y León, Juan García-Gallardo, anunció la semana pasada que el Gobierno regional encargará un estudio para comprobar la viabilidad de unos «nuevos reactores» en Garoña y apuntó que «con voluntad política» esa central nuclear podría reabrir en 2030.

«Me ha sorprendido esa salida de pata de banco, una ocurrencia probablemente ideológica utilizando la misma terminología que les gusta usar en la bancada de la derecha y de la ultraderecha, que no se corresponde con ninguna hipótesis medianamente seria ni solvente», comentó Ribera.

A este respecto, añadió: «Van a malgastar el dinero del presupuesto público que no tienen ni para los bomberos forestales ni para medios antiincendios ni para apoyar a la gente ni para abrir los centros de salud de Castilla y León en encargar un informe que le hubiera dado gratis el Consejo de Seguridad Nuclear y que le ha dado de gratis la propietaria de la central, Nuclenor, que ya le ha explicado que es imposible, inviable, que no tiene sentido».

Ribera subrayó que los vecinos de la comarca donde está situada la central de Garoña «llevan mucho a sus espaldas» más de cinco años después de ese apagón nuclear y cuentan con un plan para dedicarse a «otras actividades industriales y empresariales que les permitan vivir allí».

«No tenemos la menor intención de plantear la revisión de un calendario que ha sido acordado entre todos los propietarios de todas las centrales, que, además, no se requiere en un país que, afortunadamente, cuenta con recursos autóctonos enormemente potentes no solamente para producir electrones y moléculas verdes, sino para ser uno de los principales vectores de creación de empleo, servicios, innovación e industria en nuestro país, como son las renovables», añadió.

Ribera indicó que España está en condiciones de afrontar mejor el cierre de las nucleares que otros países cercanos, en alusión a Francia, cuya «seguridad de suministro eléctrico está cuestionada» al aprovechar solo un 33% de su capacidad nuclear y necesita importar energía de otras naciones.

«CADUCA» Y «POCO REALISTA»

Bideguren calificó de «apuesta caduca» y «poco realista» la apuesta nuclear lanzada por García-Gallardo, de Vox. «Es paradójico cuando la producción de uranio, materia prima para la energía nuclear, está cayendo ya desde 2016», recalcó.

Subrayó que el planteamiento de la Junta de Castilla y León es «totalmente irresponsable» cuando actualmente no hay «una solución a largo plazo para los residuos radiactivos», por lo que se mostró contraria a «ideas disparatadas» ante la actual crisis energética.

«La solución no puede ser un planteamiento anclado a los modelos caducos. La vía tiene que ser desplegar con celeridad más fuentes de energía renovable con liderazgo y control público, con total transparencia y con una visión ecológica y también social, de tal manera que la ciudadanía se sienta parte de los proyectos y no un mero consumidor cautivo», concluyó.