Mié. Nov 30th, 2022

– Operación conjunta de las policías nacionales de España y Rumanía, y Europol

MADRID, 25 (SERVIMEDIA)

Agentes de la Policía Nacional, en una operación conjunta con la Policía Nacional de Rumanía y Europol, han desarticulado una organización internacional que habría estafado más de tres millones de euros mediante fraudes cometidos a través de Internet.

Nueve personas han sido detenidas al publicar en Internet anuncios falsos de venta de vehículos de segunda mano y otros productos, con los que captaban la atención de las víctimas y les solicitaban un pago por adelantado; una vez recibido, desaparecían sin dejar rastro, según informó este lunes la Dirección Nacional de la Policía.

Hay otras 21 personas investigadas y se han realizado ocho registros domiciliarios, en los que se han intervenido piezas de joyería y relojes valorados en más de dos millones de euros, 4.500 euros en efectivo, 2.800 libras y más de 20.000 euros en criptomonedas.

El pasado 13 de julio se detuvo a nueve personas de forma coordinada y simultánea en España y Rumanía, a las que se les imputan los delitos de pertenencia a organización criminal, estafa, blanqueo de capitales, falsificación documental y usurpación de identidad.

La investigación se inició a finales de 2019 tras una denuncia interpuesta en la Comisaría de la Policía Nacional en Manacor (Baleares), donde una víctima manifestaba haber sido estafada en la compra de un vehículo a través de Internet.

Los investigadores descubrieron que esa estafa no era un delito aislado, sino detrás de ella se encontraba una importante organización criminal internacional formada por más de 30 personas, en su mayoría de nacionalidad rumana.

Los integrantes de este grupo tenían un ámbito de actuación internacional que había ocasionado víctimas en Polonia, Suiza, Portugal, Alemania y Grecia, además de en España.

El ‘modus operandi’ utilizado para cometer las estafas consistía en publicar en Internet falsos anuncios de venta de vehículos de segunda mano, u otros productos, con los que captaban la atención de las posibles víctimas, y tras concretar un precio y realizar éstas los primeros pagos para la compra la organización rompía el contacto quedándose con el dinero. Para ello, incluso llegaban a utilizar anuncios verdaderos legítimos de otros usuarios y cambiaban únicamente los datos de contacto.

USURPACIÓN DE IDENTIDAD

Para recibir el dinero utilizaban cuentas bancarias españolas abiertas con documentación falsa o con identidades usurpadas que habían conseguido a través de Internet simulando necesitarla para formalizar contratos de trabajo con las víctimas.

Una vez recibido el dinero lo transferían rápidamente entre las cuentas controladas por la organización, para finalmente extraerlo en cajeros en España o enviarlo a cuentas extranjeras.

Además, se detectó la utilización de una empresa pantalla para el blanqueo de capitales, mediante la que conseguían introducir de nuevo el dinero obtenido de forma ilícita en el tráfico legal.

La investigación policial ha constatado que la organización ahora desarticulada tenía una clara estructura jerárquica y especialización en cuanto al reparto de funciones a desempeñar por cada persona.

A los miembros se les imputan más de 70 estafas, con las que se habrían apropiado de más de tres millones de euros, aunque se da por hecho que estos números pueden ser muy superiores y se espera poder esclarecer muchos hechos más del estudio de todo el material intervenido en los registros domiciliarios realizados.

Al encontrase la mayor parte de la organización en Rumanía se activaron los canales de colaboración internacional policial y judicial, y comenzó entonces la estrecha relación con especialistas en ciberdelincuencia de la Policía de Rumanía, a través de los agentes de la Policía Nacional española de la Agregaduría de Interior de la Embajada de España en Rumanía.

DETENIDOS

De forma paralela también se comprobó que la organización tenía establecida una sede operacional para sus actividades ilegales en España, concretamente en Málaga, donde se localizaron los domicilios utilizados por los investigados.

Una vez identificados y localizados en España y Rumanía los principales responsables de la organización, se estableció un dispositivo conjunto en España como en Rumanía, todo ello con la colaboración de Europol, que programó un ‘Action Day’. Como resultado de este operativo se detuvo a nueve integrantes de la organización, tres de ellos en Málaga y seis en Rumanía.

En los registros domiciliarios se han intervenido piezas de joyería y relojes valorados en más de dos millones de euros, 4.500 euros en efectivo, 2.800 libras, más de 20.000 euros en criptomonedas, ocho ordenadores, un servidor, 17 discos duros, 14 móviles, 70 tarjetas SIM, así como diferente documentación relacionada con la investigación. Igualmente se ha procedido al bloqueo de más de 120 cuentas bancarias de los investigados tanto en España y Rumanía.

La mayoría de los domicilios registrados en Rumanía se encontraban en la zona de Vacea, conocida porque muchos residentes se dedican a actividades delictivas relacionadas con los fraudes en Internet.