Lun. Jul 4th, 2022

Si hay algo que está moviéndose de una forma como hacía años no se veía en el sector inmobiliario, esas son las fincas rústicas.

Este tipo de terrenos, que no están habilitados para la promoción inmobiliaria sino para fines agrícolas, de caza, de recreo, o incluso ganaderas o hípicas. 

La demanda de suelo rústico para poder disfrutar y crear un espacio de recreo con plantación incluso está haciendo que sean muchos los que se interesen por un trozo de tierra, sobre todo de pequeñas dimensiones y no muy lejos de zonas urbanas. Y la oferta no para de crecer, al igual que la demanda.

“Estamos teniendo una gran demanda para hacer mediciones de fincas. Ha habido un tránsito de tierras de padres a hijos y éstos quieren dividirlas o segregarlas, por lo que la topografía es clave para poder ponerlas a la venta. Con nuestra tecnología obtenemos unos datos en un archivo con formato GML que es un archivo electrónico que incluye las coordenadas del terreno, el perímetro o la superficie, entre otros” explican desde Topografía Linderos.

Uno de los problemas que se están encontrando, cuando los terrenos acaban en carteras de inversión, es no tener una georreferencia correcta. 

Pero, ¿por qué es tan importante este parámetro? Porque permite ubicarla de forma inequívoca, algo básico cuando se trata de ponerla en venta y, por supuesto, a la hora de adquirirlo.

“Hay zonas en las que las parcelas no están delimitadas porque forman parte de Pagos o Polígonos que nunca han necesitado estar cercados. Sin embargo, cuando se quiere vender o comprar, esta delimitación es clave para poder escriturar y anotar en el Registro de la Propiedad. No siempre los catastros están actualizados” comentan.

Son muchos los inversores que tienen los ojos puestos en este tipo de terrenos y de ahí que la figura del topógrafo sea cada vez más importante ante cualquier duda. Los planos actualizados son una necesidad si se quiere seguir haciendo la transferencia de propietario.

Solo el año pasado incrementaron las operaciones hasta en un 6% con respecto a otros años y, se espera, que al igual que el sector de la vivienda, vuelva a marcar máximos históricos en los próximos meses como refugio de inversores.