Jue. Feb 2nd, 2023

MADRID, 16 (SERVIMEDIA)

El auge de los dinosaurios durante el Triásico tardío y el Jurásico temprano se debió más al cambio climático que a la competencia.

Así se desprende de un estudio realizado por un equipo internacional de paleontólogos dirigido por las universidades de Birmingham y Bristol (Reino Unido), de Erlangen-Núremberg (Alemania), y de Sao Paulo (Brasil), y publicado este viernes en la revista ‘Current Biology’.

Cambios en el clima global asociados con la extinción masiva del Triásico-Jurásico, que acabó con muchos grandes vertebrados terrestres -como los aetosaurios gigantes, parecidos a los armadillos- en realidad beneficiaron a los primeros dinosaurios.

En particular, los dinosaurios parecidos a saurópodos se convirtieron en especies de herbívoros gigantes del Jurásico posterior, como el diplodocus y el braquiosauro, que pudieron prosperar y expandirse a través de nuevos territorios a medida que el planeta se calentaba tras el episodio de extinción hace unos 201 millones de años.

Los investigadores compararon modelos informáticos de las condiciones climáticas globales prehistóricas, como la temperatura y la lluvia, con datos sobre las diferentes ubicaciones de los dinosaurios.

Mostraron cómo los saurópodos y los animales parecidos a estos, con sus largas colas y cuellos y cabezas pequeñas, fueron una «historia de éxito desbocado» en un periodo turbulento de evolución.

«Lo que vemos en los datos sugiere que en lugar de que los dinosaurios fueran superados por otros grandes vertebrados, fueron las variaciones en las condiciones climáticas las que restringieron su diversidad. Pero una vez que estas condiciones cambiaron a través del límite Triásico-Jurásico, pudieron florecer», india Emma Dunne, profesora de paleontología en la Universidad de Erlangen-Núremberg.

Dunne añade al respecto: «Los resultados fueron un tanto sorprendentes porque resulta que los saurópodos fueron realmente quisquillosos desde el principio: más adelante en su evolución continúan permaneciendo en áreas más cálidas y evitando las regiones polares».

Richard Butler, de la Universidad de Birmingham, subraya que «el cambio climático parece haber sido realmente importante para impulsar la evolución de los primeros dinosaurios».