Vie. Mar 24th, 2023

MADRID, 02 (SERVIMEDIA)

El presidente de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, Benigno Pendás, destacó este jueves el «largo y fecundo» reinado de Isabel II en Reino Unido y calificó de «relevantes sus secuelas» en el ámbito de las ciencias morales y políticas

Lo dijo ante Felipe VI en el acto sobre ‘Monarquía en democracia. El Reino Unido durante el reinado de Isabel II (1925-2022)’ organizado por la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, en colaboración con la Red de Estudio de las Monarquías Contemporáneas (Remco), que hoy se celebró en Madrid.

Se trata de unas jornadas de estudio sobre «la Corona como factor de estabilidad e integración en muchas de las grandes democracias del mundo». De esta forma, académicos y otros expertos analizan la trayectoria histórica del Reino Unido durante los setenta años de reinado de Isabel II.

Pendás destacó la «oleada de respeto y afecto hacia la Reina» que se produjo tras su fallecimiento y explicó que «este fenómeno ofrece perspectivas éticas, jurídicas, sociológicas y económicas que no podían dejar de ser analizadas por una Real Academia pluridisciplinar, como es la nuestra».

«La Corona», dijo refiriéndose a la monarquia parlamentaria, «factor de integración y de estabilidad, símbolo de la nación y del Estado, es un elemento constitutivo de esa forma de gobierno que ha sabido adaptarse al espíritu de la época y rinde así su mejor servicio a la soberanía nacional».

El presidente de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas recordó que Isabel II accedió al trono en plena Guerra Fría y relató que ejerció «de forma ejemplar las funciones que la Constitución no escrita, en rigor, no codificada, atribuye a the Crown. A esa filosofía de las formas simbólicas debe añadirse otra función jurídico-constitucional: en el Reino Unido, la Corona es el Estado, como persona jurídica y centro de imputación de actos, ya que el Estado es un concepto ajeno a la tradición británica que lo identifica con el absolutismo».

Tras realizar un repaso histórico centrado en Reino Unido, Pendás concluyó en «la monarquía en tiempos de democracia política, pero también social y mediática, con todo lo que ello significa como fuente potencial de conflictos y polémicas, pero también de oportunidades. La capacidad para adaptar el ejercicio de sus funciones a la sociedad de la información, a la globalización, a los retos del siglo XXI forma parte del capital acumulado históricamente por una institución inteligente para hacer suyo el espíritu de la época conservando lo mejor de las tradiciones. El próximo mes de mayo, la coronación del Rey Carlos III será una nueva oportunidad para comprobar la vigencia de estas ideas capitales».